Doodswens – Doodswens
Originarios de Eindhoven, Doodswens se encuentran activos desde 2017 y actualmente funcionan como un trío conformado por Inge van der Zon en batería y voz, Riccardo Subasi en bajo y Peter Myatezhnik en guitarra. A través de Svart Records editaron el 17 de abril de este año, su segundo álbum de estudio, el homónimo Doodswens, compuesto por siete canciones que superan apenas los 37 minutos, una duración más que acertada para un trabajo de estas características.
El resultado final es un ataque violento y opresivo desde la primera nota. La banda conserva esa crudeza del black metal que ya había mostrado en Lichtvrees,su primer albúm, aunque aquí aparece con una ejecución más compacta y una identidad más definida. Parte de esto se explica por un cambio importante: Inge asume también las voces, aportando una impronta todavía más visceral al conjunto.
Si bien el estilo no presenta grandes desvíos entre canciones, sí destaca una sobriedad muy efectiva al momento de administrar los cambios de tempo, alternando entre explosiones de blast beat y pasajes de medio tiempo densos y sofocantes. La voz de Inge no necesita demasiadas variaciones; su expresividad reside más en la intensidad sostenida que en el recurso técnico, mientras que desde la batería logra darle a cada composición la dinámica justa para no conceder respiro.

Las letras no se encuentran fácilmente disponibles, aunque el concepto general parece girar en torno al existencialismo, la lucha interna y la confrontación con la pulsión de muerte. De hecho, el propio título de la banda —traducible como “Death Wish”, aunque con un matiz más cercano a “impulsado por la muerte”— funciona como eje conceptual de una obra que, lejos de romantizar el derrumbe, parece plantearlo como una instancia de enfrentamiento y resistencia.Musicalmente, Doodswens remite por momentos a Shining en Within Deep Dark Chambers, particularmente en esa emocionalidad asfixiante que atraviesa todo el álbum. También encuentro puntos de contacto con Tymah, especialmente con la densidad opresiva de Loquitur Cum Alqo Satanas. Sin embargo, el trío neerlandés evita caer en la mera evocación: hay aquí una aspereza propia, casi ritualista, ceremonial y confrontativa. Una experiencia abrasiva, sin concesiones, que demuestra que todavía es posible encontrar frescura dentro de los márgenes más tradicionales del black metal.


